Los calsots es un alimento típico de origen catalán, se denomina como una variedad de cebollas poco bulbosas. Este alimento se estila en los meses desde noviembre hasta abril, dando así un consumo muy habitual en los meses de enero y febrero.
Los calsots suelen ser un entrante de un menú típico de la tierra catalana. Ese menú suele llevar el entrante, que serian los calsots y de segundo plato una buena butifarra o variaciones de carne a la brasa.
Esta variación de la cebolla, es una planta que tarda dos años en completar su ciclo de crecimiento. Este ciclo puede finalizar consiguiendo que los calsots midan hasta 25 centímetros de altura comestible.
Como se comen
Para disfrutar de este magnifico alimento, podemos pensar que es una tarea fácil, el hecho de cocinarlos y comerlos, pero debemos saber algunos trucos para que la experiencia sea lo máximo exitosa posible, o del contrario podrías desistir de comer calsots y no comerlos nunca más.
Primero de todo, no se deben cortar las raíces antes de cocinarlos.
El segundo paso cuando ya tenemos los calsots bien hechos, sí, deben estar quemados por fuera no te preocupes, los envolveremos en un papel de diario para que conserven su calentura hasta que se haya acabado de cocinar, aparte de que, si queda alguno un poco crudo, se acabará de hacer.
Existe otra variante, y es que, a la hora de servirlos, se suele presentar al comensal encima de una teja. También es muy importante no olvidarse de la típica salsa de calsots, ya que sin ella nada de esta comida seria lo mismo.
Volviendo a como debemos comerlos, una vez los tenemos en la mesa, nos subimos las mangas de la camisa para evitar manchas, ya que comiendo este alimento eres muy propenso a mancharte y, con los dedos de la mano izquierda sujetaremos la cola del calsot por la parte que esta más dura. Con la mano derecha, sujetaremos las raíces y tiraremos de ellas sujetando con fuerza la parte de la cola, ya que extraeremos el calsot de una primera piel.
Una vez tenemos el calsot listo para comer, solo faltará mojarlo en la salsa de calsots, levantarlo, tirar la cabeza para atrás y hacer canasta en nuestra boca. Después de este proceso sabrás comer los calsots de manera tan profesional que te pedirán que hasta tu mismo los cocines.
También queremos dejaros un pequeño consejo, y es que utilizar un babero no será mala opción, y para las manos unos minutitos bien enjabonadas bajo el agua para que toda la suciedad se desprenda bien, que cuesta un poquito. ¡A disfrutar!

